LA BATALLA DE O´PINO (Invocación al apóstol). J.M.Maldonado
 
 

 

Hoy gran Santiago, te pido
a pesar de los pesares
que vuelvas por estos lares
en tu caballo subido.

Yo siempre preferí verte
a la usanza caminante,
sin tu corcel galopante
y sin tu espada de muerte.

Pero una nueva invasión
de enemigos destructores
vuelve en forma de señores
del dinero y del sillón.

Se les llama fuerzas vivas,
más donde ponen la vista
no hay paisaje que resista
ni árbol que les sobreviva.

Han llegado hasta la puerta
de la misma Compostela
y van dejando una estela
de naturaleza muerta.

Su poder se ha hecho el dueño
de un trozo de tus caminos.
Con proyectos asesinos
lo destruyen con empeño.

No es crimen chico o mediano:
lo es de lesa humanidad,
que el camino es propiedad
de todo el género humano.

Por eso, Apóstol, tus hijos,
peregrinos de la tierra
te invocamos a esta guerra
tal como hiciste en Clavijo.

Monta otra vez a caballo,
toma tu espada de nuevo
para cortarle los huevos
a aquel que corte un carvallo.

Vuelve, Santiago, al camino,
que esta oración no sea en balde.
Ven, Santiago Mataalcaldes
a la batalla de O´Pino.