SOBRE EL ORIGEN DEL NOMBRE DE ALATOZ

 

Preámbulo:

Aunque el archivo municipal de Alatoz desapareció en la primera mitad del siglo pasado, gracias a algunos documentos antiguos conservados en otras instituciones, que contienen datos sobre nuestro pueblo, me parece más que lógico considerar que el nombre de Alatoz deriva del primero que tuvo antiguamente, que es el que aparece siempre en todos los documentos, hasta finales del s.XIX: La Toz.

No podría ser de otra manera, obviamente. A pesar de que alguien poco ducho en investigar o leer quiso inventar un cuento para justificar el nombre actual.

En un registro de bautismos del Archivo diocesano de Albacete, de finales del siglo XVI, y el Catastro del Marqués de Ensenada, de 1.753, aparece ya con dicho nombre: lugar de La Toz.

En el Catastro del Marqués de Ensenada (ministro de Hacienda de Fernando VI), La Toz está inscrito en el Partido de Cuenca, por lo que aparece en el registro de la Corona de Castilla, al contrario que muchos pueblos de Albacete, situados al sur de Alatoz, que pertenecían al Reino de Murcia. Esto se puede comprobar visitando la página web del Ministerio de Educación, abriendo el archivo de dicho catastro, que está completamente escaneado y disponible de forma gratuita.

 

La palabra Toz y su presencia en la toponimia española:

Toz (es voz femenina; por eso el nombre del pueblo era "La Toz") es una palabra existente en el idioma castellano. Designa la parte del tronco de un gran árbol, unida a su raíz, que queda en el suelo después de talar el árbol.

Esta palabra es la raíz de otros vocablos del castellano, como tozal, tozudo, tocón...

Según parece, la palabra "toz" no existe en árabe, romano ni griego, por lo que se piensa que puede provenir de alguna lengua prerromana (¿íbera? ¿celta?...) o visigoda. Como explicaré más adelante, de tratarse de un vocablo de origen prerromano, al haber sido importado de pobladores procedentes del norte peninsular, podría tener origen celta.

Es una palabra que aún se usa, sobre todo en Aragón, para designar algunos montes de forma troncocónica o cilíndrica, similar al tronco de un árbol, como es el caso del Tozal del Mallo, Tozal del Guara y otros. También se usa, en Aragón y Cataluña, para denominar a una de las tradiciones naviodeñas que se conservan en estas zonas. Se trata de la Toza, un enorme tronco que se quema en la lumbre el día de Navidad y que en algún hueco del tronco se rellena de caramelos que se hacen descubrir a los niños a modo de regalo-sorpresa navideño. A esta especie de juego se le denomina "cagar la toza" (el tronco "caga" caramelos). Después, el tronco arde en la chimenea durante la larga noche de Navidad, una de las más largas del año (prácticamente marca el solsticio de invierno).

También hay algunos pueblos y lugares en Huesca, Valencia y el norte de Burgos con el nombre de Tozal (El Tozal -de El Grado- y Tozal de Guara, en Huesca; la cantera del Tozal Negro, en Valencia; Basconcillos del Tozo, Hoyos del Tozo, Santa Cruz del Tozo, Prádanos del Tozo, Talamillo del Tozo o Arcellares del Tozo, en Burgos).

En la página web de Santa Cruz del Tozo (Burgos) (http://perso.wanadoo.es/santacruzdeltozo/paginas/indice.htm), sobre el posible origen del nombre de este pueblo se puede leer: " Corominas considera de origen prerromano el vocablo "tozo" como sinónimo de cepa o mata de árbol o tronco. Todo esto unido a la creencia de que probablemente hubo un árbol famoso en el punto céntrico del Tozo, en torno al cual persistían prácticas paganas, nos puede hacer suponer que los repobladores decidieron acabar con ellas blandiendo el hacha y manejando la paleta, esto es, cortando el vegetal y levantando una capilla en honor de la Santa Cruz. Actualmente sigue existiendo una preciosa cruz parroquial de cobre, de estilo gótico, perteneciente al siglo XIII-XIV." .

 

Probable origen de Alatoz:

A falta de confirmar que existan documentos más antiguos a los que he podido acceder, que deberían ser buscados en la provincia de Cuenca, jurisdicción a la que perteneció Alatoz tras ser reconquistada esta comarca

Alatoz, después de ser reconquistada la comarca por Alfonso VIII, durante la primera mitad del s. XIII (la decisiva batalla de Las Navas de Tolosa fue en 1212 y significó el avance de la frontera más al sur, hasta la zona de Alcaraz y Andalucía), fue repoblada por aragoneses y catalanes, por lo que no es descabellado que el uso de esta palabra por los repobladores que dieron origen a la población, diese nombre al lugar donde se levantó el pueblo, que debió ser, inicialmente, una pequeña aldea o lugar, dependiente del señorío de Jorquera. Quizá, tras cortar algún árbol grande que hubiese en el sitio, quedó la toz de dicho árbol, dando noombre al mismo. Alatoz es un lugar donde siempre ha abundado el agua, las fuentes y manantiales, por lo que, pudiera ser que cuando se repobló después de ser reconquistada, existiesen árboles de enorme tamaño (aún los hay y los hubo hasta tiempos cercanos: pino de Peñarrubia, matacán de Gonzalo, ...). También pudiera ser que el nombre se debiese a alguno de los cerros que dominan el lugar: precisamente, el cerro del Fino, en su parte más alta, está coronado por una gran peña de forma cilíndrica, similar a un gran tronco.

Por tanto es posible que, al tratarse de colonos que conocían y usaban dicha palabra (toz, que es femenina), el poblado inicial, allá por la segunda mitad del siglo XIII, fuese llamado lugar de La Toz.

Como curiosidad, os cito algunos datos sobre el territorio que hoy ocupa Alatoz, anteriores a la reconquista, que indicarían que no había un lugar poblado estable en el sitio que hoy ocupa Alatoz

Antes de que Alfonso VIII reconquistara esta comarca (primera mitad del s. XIII) La Toz, posiblemente no existía, salvo que fuese una pequeña aldea o caserío dependiente de Jorquera. Existen unos restos de una casa en el cerro del Fino, cuyos restos aparecieron cubiertos de cenizas (por lo que debió desaparecer bajo fuego -¿casual?, ¿provocado?-) en la que aparecieron unas monedas con inscripciones árabes. Por tanto, es más que probable que el origen del poblado inicial que dio lugar al pueblo de La Toz fuese debido a los colonos que vinieron tras los primeros ejércitos cristianos asentados en Alarcón, una vez pacificadas estas tierras y con las fronteras fijadas mucho más al sur, dentro de Murcia y Andalucía.

Anteriormente a estos hechos, sólo dan fe del paso de los romanos por las cercanías de Alatoz unas monedas encontradas por un vecino del pueblo cuando labraba uno de sus campos y dos poblados ibéricos en el puntal de Peñarrubia y en Peña Negra.

En el neolítico, estas tierras debieron estar pobladas por cazadores-recolectores ya que existen pinturas rupestres cerca de Alatoz (Alpera, Almansa y Valle de Ayora), aunque no se conoce ningún poblado permanente de entonces.

De cualquier modo, debido a la desaparición de los archivos municipales en la primera mitad del s. XX, será un enigma que costará resolver de forma definitiva (si es que se llega a conocer realmente algún día).

 

El "cuento chino" de "el hato":

Lo que sí parece un tanto gratuito, chusco y estrambótico y sin ningún fundamento histórico ni lingüistico, es la inventada "leyenda" se ha venido extendiendo en las 3 o 4 últimas décadas en algunos programas de fiestas (los únicos documentos, por supuesto, sin ningún valor científico y sin ninguna investigación de ningún tipo (basada únicamente en la imaginación de alguna mente poco lucida de alguna persona que no leía nada) que ha ido justificando o manteniendo el origen del nombre del pueblo relacionándolo con una casa que era el lugar donde los pastores dejaban su "hato" o majada para volver con el ganado a la noche. Simplemente, a alguien se le debió "ocurrir" que, por semejanza de pronunciación, ese debía ser el origen del nombre del pueblo.

Pero al "inventor" de esta, digamos, "leyenda" no se le ocurrió buscar en archivos o documentos históricos que aún conservamos (archivo diocesanos e histórico de Albacete, por no ir más lejos). De haberse preocupado un poco en mirar y leer dichos documentos, hubiera descubierto el auténtico nombre antiguo de La Toz, que nada tiene que ver con el cuento de "al hato".

No siquiera se le ocurrió buscar en un simple diccionario de castellano si existía la palabra, lo que le hubiese evitado inventar la "fantástica ocurrencia" de hacer derivar el nombre del pueblo de un hecho del que no existe constancia histórica alguna (la existencia de un "hato" o majada de pastores).

Además, lingüisticamente hablando, la transformación de La Toz hasta dar lugar a Alatoz, se hace siguiendo unas reglas existentes en castellano. Y, por eso, tampoco es posible en nuestro idioma que el primer nombre diese origen al actual juntando dos palabras, Al-Hato, eliminando una H y añadiéndole una Z al final (¡Por qué no una N o una S o una R...!) cuando, además, la z final es muy difícil de pronunciar: Al HAto se pronuncia más fácilmente que Alatoz, por lo que resulta nada lógica esa supuesta evolución del nombre de nuestro pueblo.

En fin, pienso que no hay que buscar inventadas historietas "infantiloides" e inverosímiles, por no decir absurdas, para encontrar una explicación al nombre de nuestro pueblo, sobre todo si buscamos y leemos. Resulta más fácil usar el coco e investigar un poco.

 

Pedro Antonio Serrano.

NOTA: Agradezco la ayuda decisiva de mi amigo Rafa Jara, bibliotecario de la Biblioteca Pública de Alpera, que me abrió los ojos y me ayudo a investigar y aclarar (pienso que de forma definitiva) el probable origen del nombre de ALATOZ.