Ojos Negros se suma a las protestas por una central eólica Fuente: Heraldo de Aragón Ojos Negros y Villar del Salz, dos municipios limítrofes a la provincia de Guadalajara, se suman a las quejas que recientemente han protagonizado Bordón y Castellote por la proximidad de sus términos municipales con parques eólicos gestionados por otras comunidades autónomas. Recientemente, han terminado los trabajos de instalación de un parque, promovido por la empresa Iberdrola, que se sitúa justo en la cumbre de Sierra Menera, en la vertiente turolense, y consta de algo más de una veintena de aerogeneradores. Aunque todavía no se encuentran en funcionamiento, las estructuras, ya montadas, se pueden apreciar con todo lujo de detalles desde los barrios del Hospital y Centro de Ojos Negros y desde Villar del Salz. "Están más cerca de nuestras localidades que de las de Guadalajara, de tal manera que si se cayera uno de estos molinos, sin duda que iría a parar a nuestros términos municipales", señalaba José Antonio García, alcalde de Ojos Negros. De hecho, durante su instalación, que se ha prolongado seis meses, los operarios se han adentrado sin autorización en tierras turolenses para "guardar la maquinaria, porque debían pensar que estaban en la la Comunidad de Castilla-La Mancha", relataba el edil. Según José Antonio García, los molinos distan del barrio del Hospital -el núcleo urbano habitado más cercano- unos 600 metros , y se da la circunstancia de que este emplazamiento forma parte de la zona que será declarada en un futuro como parque cultural. "De entrada, el impacto visual es muy importante", subrayaba el alcalde de Ojos Negros, quien añadió que tanto él como el máximo responsable municipal de Villar del Salz están a la espera de la puesta en funcionamiento del parque eólico para comprobar si se registran afecciones de tipo acústico o ambiental. "En caso afirmativo -advertía García- estamos dispuestosa reclamar compensaciones como ya han hecho Bordón y Castellote, porque mucho nos tememos que la cercanía de los molinos hará que llegue a las casas el ruido de los motores". Los alcaldes de Ojos Negros y de Villar del Salz presentaron alegaciones cuando el proyecto se encontraba en proceso de información pública por medio del Gobierno de Aragón, hace ya cinco años. Las afecciones medioambientales y la posibilidad de emplazar en la zona un parque cultural fueron las principales razones esgrimidas. Las reclamaciones, sin embargo, fueron desestimadas, según señaló José Antonio García. Las indemmizaciones que los pueblos afectados reciben por las instalaciones -entre 3.000 y 5.000 euros por aerogenerador al año- hacen incrementar la indignación de los municipios turolenses. "Hay que pensar -señalaba el edil de Ojos Negros- que estas cantidades resuelven muchos de los problemas de los pequeños municipios". El director provincial de Medio Ambiente, José Antonio Gómez, se mostró dispuesto a ayudar a estos pueblos limítrofes con Guadalajar -"tan pronto lo soliciten", dijo-, lo mismo que su Departamento lo ha hecho con Bordón y Castellote. En estos casos, se ha ofrecido asesoría jurídica a fin de reclamar las compensaciones correspondientes. "Nuestros técnicos visitaron las zonas próximas a los parques para comprobar las afecciones que resgistraban", explicaba Gómez. Para el director provincial la solución definitiva a este problema pasa por la toma de decisiones conjuntas en la próxima reunión sectorial de los consejeros de Medio Ambiente de todas las comunidades autónomas. "El Ministerio se encargará de coordinar esta reunión, en la que se concretará si para este tipo de instalaciones se necesitan autorizaciones dobles o qué otros requisitos se deben exigir", señaló.
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