COMISIÓN DE PETICIONES DEL SENADO.
Sesión celebrada el martes 5 de marzo de 2002
Se abre la sesión a las dieciocho horas.
COMPARECENCIA DE REPRESENTANTES DE LOS PETICIONARIOS INCLUIDOS EN EL GRUPO MESA EÓLICA NACIONAL, PRESIDIDOS POR DOÑA PILAR MARTÍN FERNÁNDEZ. (870/000103)
El señor PRESIDENTE: Buenas tardes, señoras y señores Senadores.
Esta Comisión de Peticiones marca en el día de hoy un hito importante para profundizar en las funciones parlamentarias desde el punto de vista de la legislación y del control del Ejecutivo, como corresponde en términos generales y en la doctrina, y por haber aceptado, a través de la relación con los ciudadanos, las situaciones de orden personal y colectiva de los españoles, pues en la sede de esta Comisión y del propio Senado no se trata sólo de buscar la solución de los problemas, sino de recoger las inquietudes o aquellos problemas que suscita el desarrollo de la vida normal, ya que los ciudadanos a veces, por qué no decirlo, se encuentran con dificultades en relación a las propias instituciones que tienen que resolver estos problemas.
La reunión de hoy es ordinaria y hemos establecido y acordado, de acuerdo con la Mesa y la Junta de Portavoces, que integraríamos en el orden del día un nuevo punto que reflejaría la presencia de la Mesa Eólica Nacional o Estatal para escuchar, debatir y tener una información de primera mano de los problemas que plantea la situación de la energía eólica en España. Asimismo, escucharemos a las personas que voluntaria y generosamente vienen trabajando sin intención lucrativa o de otra naturaleza para mostrarnos en nuestro medio natural, en el conjunto de lo que significa el equilibrio territorial, las nuevas formas alternativas de la energía. Creo que es muy atinente que en estos momentos se residencie precisamente en esta Comisión de Peticiones la presencia de esta Mesa.
Por lo tanto, abrimos la sesión dando la palabra a los miembros de esta comisión para que hagan una exposición inicial. Antes de la reunión formal nos han dicho que intervendrán cuatro personas que van a repartirse un tiempo de aproximadamente media hora o cuarenta minutos. A partir de ese momento los portavoces les harán todas las preguntas que consideren oportunas e, incluso, después daríamos la palabra a aquellos Senadores y Senadores que quieran hacer alguna matización sobre la intervención de las personas invitadas expresamente a esta Comisión.
Hemos hecho todo lo que creíamos necesario hacer para que esta presencia, por supuesto, no fuera clandestina, sino con todos los sacramentos y bendiciones reglamentarias, estatutarias, de modo que se acogiera al sistema, aunque estamos haciendo camino al andar porque es la primera vez que esto ocurre. La Mesa del Senado ha dado su aprobación, como es natural, para que este evento se produzca con todas las consecuencias desde el punto de vista de la legalidad. Digo esto porque cuando se abre camino al andar, siempre parece que se rompe algo, por lo menos inercias. Ya quiero avanzar desde aquí que el Senado tiene la voluntad, y es la voluntad también de la propia Presidencia del Senado, de abrir cada vez más a los ciudadanos esta casa, que ustedes van a inaugurar en estos momentos.
Por lo tanto, en principio tiene la palabra doña Pilar y después los comparecientes se irán identificando y dirán su procedencia para que los comisionados y comisionadas sepan quienes son ustedes y a quien representan.
Tiene la palabra doña Pilar Martín.
La señora MARTÍN FERNÁNDEZ ( representante del grupo Mesa Eólica Nacional): Muchas gracias, señor Presidente.
Me llamo Pilar Martín Fernández, vengo de Soria y pertenezco a un grupo ecologista soriano que está integrado en la Mesa Estatal para un Emplazamiento Racional de la Energía Eólica. Hoy voy a hacer un resumen muy general de lo que pensamos que afecta a todas las Comunidades, luego hablaré en nombre de aquellos grupos que en Castilla y León están peleando por un emplazamiento racional de la energía, y también quiero traer aquí la palabra de grupos de La Rioja y Cataluña que no pueden estar.
En principio, voy a hacer un resumen muy rápido del documento que mandamos ayer por fax porque este tema es demasiado amplio, no nos daría tiempo y, además, creo que ya lo tiene todo el mundo. Nosotros venimos denunciando desde hace tiempo que en torno al desarrollo de este nuevo sector se están cometiendo una serie de irregularidades y deficiencias que es muy necesario subsanar. Estas irregularidades serían en casi todas las Comunidades Autónomas, por un lado, una falta de normativa vinculante que excluya de forma tajante aquellos espacios que cuenten con valores ambientales, paisajísticos, históricos o culturales y, por otro, el hecho de que falta consenso social. La población normalmente no sólo está siendo ignorada en todos los procesos de elaboración de normas y planes, sino que, además, está obteniendo un trato de la Administración bastante injusto y con muchas dificultades de acceder a la información y a la participación pública.
Otro punto importante que afecta a todo el Estado sería la elección, casi en exclusiva, de emplazamientos en las cumbres montañosas, que son elementos singulares del paisaje, cuando en realidad existen otro tipo de tecnologías que permitirían aprovechamientos rentables de la energía eólica, pero de ello ya hablará uno de mis compañeros de una forma más extensa. Queremos llamar la atención que estos emplazamientos de escasa población coinciden con que son las zonas más despobladas, aquellos ayuntamientos donde queda poca gentes, ayuntamientos pobres que ven en la energía eólica un alivio para todas sus dificultades económicas. De esta manera se está regalando un patrimonio, el paisajístico, y se están hipotecando unas formas de desarrollo más seguras y más rentables a largo plazo. Además, esta visión se está llevando a muchos pueblos montañosos de todo el Estado, y cuando se ven defraudadas estas expectativas que se levantan entre la población de recibir mucho dinero, al final en el ánimo de la gente está quedando que su patrimonio natural y paisajístico es un freno a su desarrollo, cuando desde nuestro punto de vista no hay nada más contrario a la conservación ambiental.
Por otro lado, también queremos llamar la atención sobre la picaresca empresarial , muchas veces encubierta por una Administración que dejar hacer por la vía de los hechos consumados. Se está dando un desarrollo, a mi juicio, muy sibilino, puesto que muchas centrales eólicas una vez que están implantadas, luego van sumando más aerogeneradores, más centrales eólicas en el mismo entorno, con lo que esta manera se están burlando dos procedimientos, uno es el de evaluación de impacto ambiental, que posiblemente si fuera de todas las instalaciones conjuntas tendría otro tratamiento y, también, el hecho de que hay una ley que regula el acogimiento al régimen especial de estas instalaciones, ya que por debajo de 50 megavatios se pueden acoger a este registro y cobrar las subvenciones o beneficios económicos establecidos. Además, se observa una deficiencia de todo el procedimiento de evaluación de impacto ambiental. No solamente lo decimos nosotros, puesto que hay muchos expertos en este tema que ya han dicho que en España hace falta mucho más rigor en las evaluaciones de impacto para que este instrumento no llegue a estar tan desprestigiado como en la actualidad.
En este ámbito eólico se incumple la normativa, no se suelen presentar alternativas, los consultores normalmente no realizan trabajos de campo, muchas veces se desconocen o se ocultan valores ambientales de la zona, los planes de vigilancia ambiental que se redactan son muy rudimentarios, a veces se despachan en un folio, no se presupuestan y, además, no se contemplan actuaciones en la fase de abandono. Se dan casos de irregularidades en el procedimiento bastante considerables, como lo que sucedió en Burgos, donde una ponencia técnica desestima cuatro centrales eólicas y posteriormente desde Valladolid se da la orden de que eso no va a ser aceptado y, al final, se aprueban tres. Es decir, las ponencias técnicas y todo el procedimiento de evaluación de impacto está siendo vulnerado. Incluso, tenemos constancia- y lo hemos hecho saber a través de alguna documentación presentada aquí- de que una vez que salen las declaraciones de impacto ambiental, luego los proyectos no se ajustan a las mismas. Si se están tramitando por separado todos los puntos que denunciamos es que no se están considerado las centrales eólicas en su conjunto. Se van tramitando de forma aislada aerogeneradores, viales, tendidos eléctricos. Se están produciendo también agresiones a yacimientos arqueológicos. Nunca se suelen evaluar efectos sinérgicos, cada vez que se tramita un parque eólico no se tiene en cuenta ni la existencia de otros parques eólicos cercanos, ni siquiera lo que se está proyectando en la zona. Se están conculcando algunas normativas, sobre todo la ley de vías pecuarias, que se están ocupando, incluso, a veces sin autorización, y las directivas europeas. Por otro lado, pensamos que desde la Administración se procura y, sobre todo desde las empresas, ocultar los impactos. Se dice que el impacto es prácticamente nulo y lo comparan con otro tipo de instalaciones de producción de electricidad porque les interesa.
Resumiendo, pensamos que de esta manera la energía eólica deja de ser una energía alternativa y se convierte en una energía dura y centralizada, donde además de perjuicios ambientales o paisajísticos también se generan perjuicios sociales y económicos. En todas estas administraciones autonómicas al final las decisiones políticas quedan un poco rehenes de los intereses económicos. También queremos llamar la atención de que nos están acusando, muchas veces con interés, de que nos oponemos a una energía alternativa y que preferimos otro tipo de centrales. No es cierto, nosotros hemos traído aquí documentación para que se vea que desde muchas asociaciones se están presentando alternativas, pero normalmente esas propuestas generalmente nunca son aceptadas. Todo esto está generando una sensación de indefensión. Llevamos muchos años trabajando y colaborando para que esta energía se implante de la mejor manera posible, y la verdad es que hemos conseguido muy poco a lo largo de todo este tiempo.
Prefiero exponer luego las peticiones que vamos a hacer a la Comisión.
Con respecto a Castilla y León, sólo quiero exponer, antes de dar la palabra a mis compañeros, que la Comisión europea encargó un estudio que se realizó en varios Estados de la Unión Europea, a ellos les había aplicado el procedimiento de evaluación estratégica previa, y se eligió curiosamente el Plan Eólico de Castilla y León como estudio. Deseo recalcar algunos de los puntos que concluyeron. Esto lo dejamos aquí; está pinchado en una página web a la cual se puede acceder. Por un lado, dice que no se consiguieron los objetivos de definición clara para ver en qué zonas se debían permitir o no los parques eólicos. De hecho, el Plan Eólico de Castilla y León deja abierta la puerta a que cualquier emplazamiento, si el promotor demuestra que es ambiental y técnicamente posible, se podría contemplar. Se vulneró la ley. De hecho, no se hizo ni siquiera un documentos de síntesis, cuando es preceptiva su elaboración.
En ese documento tampoco se prevé que haya una supervisión del plan, cosa que a nuestro juicio es importantísima. Si se hace planificación, ésta tiene que ser revisada.
La llegada de la integración fue bastante limitada. Entre otras cosas, se utilizó una escala bastante inadecuada, con lo cual era prácticamente imposible llegar a concluir cuáles eran los emplazamientos más adecuados para instalarlas. Pero a nuestro juicio, lo más sangrante quizá sea que el plan ni siquiera está aprobado. Hay mucha gente que piensa que sí lo está. Se hizo un plan, se sometió a información pública, salieron los dictámenes medioabientales de las nueve provincias por separado, que prácticamente eran una calco una de otra, pero no está aprobado por Industria, y si no lo aprueba la autoridad sectorial, el plan ni es vinculante ni está en vigor. Sin embargo, se sigue tramitando. Esto viene recogido, como les he dicho, en este estudio.
Otra de las cuestiones en las que también hace hincapié este estudio y que queremos resaltar es el hecho de que la consulta pública fue muy deficiente. Es una de las cosas que venimos denunciando constantemente. Al menos a los interesados no se les dieron o se les dificultaron los mecanismos de participación. Se considera que la simple publicación en un boletín de Castilla y León es un mecanismo insuficiente. Además, en algunas provincias, el plazo que se dio a los ciudadanos fue de treinta días, en otros de cuarenta y cinco, lo cual se considera claramente insuficiente, además, con la agravante de que, posteriormente, las alegaciones que se presentaron no fueron consideradas en ningún momento.
También está el hecho de que el estudio concluye diciendo que es necesario que todas estas deficiencias, con vistas a una evaluación estratégica -y, como ya se sabe, la directiva que regula esto ya ha sido publicada-, es necesario que sea reconocido para poder ser solventada y mejorar el procedimiento.
Me estoy extendiendo mucho, pido perdón.
Lo último que quería decir es que los grupos de Cataluña que están trabajando con nosotros en su tierra han elaborado, y se la vamos a entregar a la Mesa, una propuesta bastante fundamentada de cómo se puede llevar a cabo este desarrollo. Además, esta propuesta demuestra que se pueden instalar tantos megavatios como las empresas pretenden ahora sin afectar a territorios o espacios de alto valor natural, medioambiental, paisajístico, cultural e histórico.
Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Tiene la palabra el siguiente interviniente. Si se identifica, sería mucho mejor para las señoras y los señores Senadores.
El señor MANCEBO PIQUERAS (representante de la Mesa Provincial de Albacete): Soy José Antonio Mancebo Piqueras, y hablo en nombre de la Mesa Provincial de Albacete, integrada en la Mesa de Castilla-La Mancha, y también como profesor de Máquinas Hidráulicas de la Politécnica de Madrid.
Según lo que nos ha dicho Pilar Martín, aquí se trata de un problema de ordenación del territorio, en el cual es necesario anticiparse a los problemas que van a plantear y que ya está planteando, porque si no el problema irá por delante y no habrá forma de resolverlo.
La energía eólica tiene dos formas de aprovechamiento conocidas que son las aeroturbinas -lo que ahora se llaman aerogeneradores eléctricos en realidad son turbinas eólicas- y las aerobombas, más utilizadas en proyectos de cooperación para el desarrollo, en las que personalmente trabajo, aunque también lo hago en las aeroturbinas.
Como afecciones principales, según ya nos ha dicho Pilar Martín, estarían las de las obras civiles que acarrean estos montajes. Eso en cuanto al medio físico, sobre la geología del terreno, pero no hablamos de un aerogenerador, sino de miles de máquinas instaladas como, por ejemplo, si las previsiones se cumplen, en Albacete, cuando estén instalados los 2.000 megavatios -después entraremos en la falsedad de esta afirmación de potencia instalada- habrá montadas unas 3.000 de estas máquinas, que tienen una altura de torre de unos 46-48 metros, las actuales, 70-80, las previsibles dentro de pocos meses, y con unos diámetros entre extremos de palas de 46 metros mínimo y de 70 y 80 metros las que ya se empiezan a montar. Eso supone un área barrida de 1.660 metros por cada máquina.
El problema surge cuando se trata de decidir sobre la implantación de una moneda no rápida, sino superrápida, de estas 3.000 máquinas. Por supuesto, el problema lo veo desde el punto de vista industrial también cuando no se tiene en cuenta a todas las partes interesadas en el proyecto, como son, por ejemplo, las asociaciones medioambientales y la conciencia ciudadana, en definitiva, incluso el Senado y las organizaciones que no han sido tenidas en cuenta, porque parece que este problema se está resolviendo de modo exclusivo en las Comunidades Autónomas y en los ayuntamiento, por otra parte ávidos de unos ingresos que necesitan de una manera urgente para cubrir su déficit.
Eso en cuanto al problema general, pero en cuanto al problema particular es necesario desmitificar a la energía eólica para su conversión en energía eléctrica, puesto que el rendimiento de las turbinas, como máximo, desde el punto de vista teórico, es el 59 por ciento de la potencia que trae el viento, la potencia del viento incidente, y ello porque el viento detrás de las máquinas jamás puede quedarse quieto. Hay que tener en cuenta que ninguna máquina conocida llega al 55 por ciento de ese aprovechamiento.
Además de eso, cuando se nos habla de potencia instalada o potencia nominal, que se dan sobre la base de la potencia nominal de las turbinas, se nos está engañando completamente, porque esa es sólo la potencia máxima que puede dar una aeroturbina la da en el rango de 14 a 15 metros por segundo, y que es una velocidad del viento que apenas se produce. El resto del tiempo, de 4, que es cuando arranca la máquina, hasta 14 y de 16 en adelante, la potencia es mínima. Entonces, hablar de potencia no es hablar de energía. La energía, que es la potencia por el tiempo, a final de año demuestra que el rendimiento global de estas máquinas no pasa del 30 por ciento, y eso con datos ofrecidos por los fabricantes. Por tanto, la asignación del 12 por ciento del total de la energía producida a nivel nacional, con cesión para las energías alternagivas o para energía eólica que se preveía hace poco tiempo difícilmente se conseguirá.
Aparte de esto, como comentará nuestro compañero de Navarra, que está más especializado en la materia, sobre una afección concreta, ya desmitificado el uso de esta energía eólica, que es sobre avifauna, ?? quiero resaltar que los últimos estudios en cuento a las variaciones de presión que se producen en las cercanías de las palas, demuestran que cualquier objeto que se acerque a esas palas es atraído por la fuerte presión que se genera en esta zona.
Y así, puesto que las máquinas se instalan en todas las cresterías de las cordilleras convertidas, dicho sea de paso, en gigantescos polígonos industriales como consecuencia de esa falta de ordenación del territorio que comentamos al principio, esta depresión atrae a todos los objetos que se acercan, como los buitres, o todas las aves sean o no rapaces, que atraviesan el área barrida.
En definitiva, esto es lo que ocurre, y la circunstancia por la que nos encontramos aquí no es por la instalación de una máquina sino por las miles y miles de máquinas instaladas y en previsión de instalarse, que requiere una actuación inmediata a nivel nacional del Senado y de las altas instancias del Estado para corregir en la medida de lo posible este problema.
Nada más.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don José Antonio.
A continuación, tiene la palabra el señor Munilla García.
El señor MUNILLA GARCÍA : Muchas gracias.
Buenas tardes, soy Antonio Munilla, pertenezco al Grupo Gurelur y vengo a hablar del desarrollo de la energía eólica en Navarra.
En primer lugar, todos los comparecientes en esta Comisión debemos agradecer la posibilidad de poder transmitir a nuestros representantes políticos nuestra preocupación por el desarrollo de la energía eólica en Navarra porque en definitiva son ustedes los que pueden conseguir los objetivos por los que estamos luchando.
Desde Navarra he de estar doblemente agradecido porque desgraciadamente nuestro Parlamento, compuesto por la mayoría de los grupos parlamentarios aquí presentes, nos invitó a realizar esta comparecencia pero se echó atrás dos horas antes de la misma, con lo cual hemos tenido que desplazarnos a Madrid para que la preocupación de los grupos ecologistas de Navarra por el desarrollo de la energía eólica pueda ser escuchada. Por tanto, reitero nuestro agradecimiento.
Las personas que venimos trabajando en Navarra desde hace ya 25 años - que son bastantes- hemos de decir que el desarrollo de la energía eólica está ocasionando la mayor degradación ambiental en nuestra tierra; ni los embalses, ni las carreteras ni las autopistas han producido mayor desastre ambiental que el que está ocasionando precisamente una energía que en principio se vendió como ecológica; ahora, desgraciadamente, sólo dicen de ella que es renovable, porque de ecológica en Navarra no tiene absolutamente nada.
Ustedes se preguntarán cómo puede estar sucediendo algo así si estamos en una sociedad en la que existen controles políticos y gestores. Pues simple y llanamente porque el Gobierno de Navarra participa en este proyecto con el 50 por ciento del capital y, por tanto no hace falta ser excesivamente inteligente para entender que cuando obviamente como parte interesada estudia tanto los proyectos, los estudios de impacto ambiental como las alegaciones presentadas en todos los estamentos, en Europa, en el Defensor del Pueblo, etcétera, rechaza estas cuestiones, no la energía eólica?.
Otro aspecto por el que pueden preguntarse es por qué la opinión pública en Navarra no se ha levantado en contra del desarrollo de la energía eólica como lo ha hecho con otros temas ambientales quizá con signos políticos, no lo vamos a ocultar. Pues es debido a que la energía eólica indiscutiblemente es quizá el proyecto empresarial que más dinero está proporcionando en Navarra. Y de ese dinero, convenientemente repartido, ha eliminado cualquier reticencia ética que hasta grupos ecologistas podían mostrar con el desarrollo de esta energía. Esto no es una acusación sino simplemente una constatación para hacer una introducción sobre el porqué está sucediendo este hecho en Navarra.
Por tanto, el Gobierno de Navarra es parte interesada y la opinión pública está total y absolutamente manipulada.
¿Por qué está ocasionando este desastre ecológico en Navarra? Porque todas las centrales se están ubicando en las zonas montañosas de Navarra; es nuestro mayor patrimonio no sólo desde el punto de vista ambiental y cultural sino también económico; hasta la puesta en marcha del desarrollo eólico no se permitían carreteras , infraestructuras ni tendidos eléctricos y ahora vale absolutamente todo. Esto es lo que se nos pide a los ecologistas, como la energía eólica es ecológica hemos de asumir estos gastos ambientales. En este momento, a día de hoy, se están construyendo dos centrales térmicas en Navarra. Por tanto, estos argumentos ambientales, este pago que se nos pide a los ecologistas, obviamente no vale para nada.
No voy a entrar en las afecciones. Vamos a dejarles el informe que hemos realizado sobre Navarra y agradecería muchísimo que le mostrasen interés. Pero me gustaría -no sé si procede- hacer dos peticiones a sus señorías: la primera es que, ya que ustedes son representantes de la mayoría de los grupos parlamentarios que componen el Parlamento de Navarra, si consideran que lo que les estamos transmitiendo merece una preocupación por parte de la clase política, transmitan a los parlamentarios navarros la necesidad de que esta comparecencia se repita en la Comisión del Parlamento de Navarra. Y la segunda - la voy a hacer sin ningún conocimiento del protocolo y, por tanto, si digo alguna barbaridad les ruego me perdonen- es que en Pamplona se está utilizando de forma perversa el modelo de Navarra para vender a Europa la cuestión del desarrollo de la energía eólica en Navarra y sospecho que ésta es la causa que ha llevado a celebrar una reunión de Ministros de Energía dentro de la Presidencia de España de la Unión Europea. Nos gustaría -aunque no sé cómo - que estos ministros escucharan lo que tenemos que decir que es bastante más de lo que hoy, por falta de tiempo, les podemos transmitir.
Uno de los ministros franceses que va a estar presente en la citada reunión se ha interesado por la energía eólica , no por la forma cómo se ha llevado a cabo en España sino porque en el mes de abril van a acudir a Navarra políticos, empresarios y gestores y se van a entrevistar con las empresas que están desarrollando la energía eólica en Navarra, con el Gobierno de Navarra y con nuestro grupo, y tienen una auténtica preocupación por las consecuencias ambientales que puede tener el desarrollo de la citada energía eólica en Francia.
Por ello, insisto, consideramos que deben hacer lo posible para que estos ministros de la energía eólica de Europa pudiesen escucharnos en Navarra.
Muchas gracias por su atención.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias a usted.
A continuación, interviene don Ignacio García Plazaola , si quiere usted también manifestar su gracia, como dicen en Andalucía.
El señor GARCÍA PLAZAOLA : Muchas gracias.
Soy José Ignacio García. Vengo en representación de los grupos ecologistas del País Vasco integrados dentro de la Mesa Eólica estatal.
Muchas de las cuestiones que podríamos comentar ya han sido manifestadas por el resto de los asistentes. Nosotros venimos luchando porque la energía eólica se implante de forma racional en el País Vasco desde el año 1995, en el cual aparecieron los primeros anuncios de instalaciones eólicas. Afortunadamente, en esta lucha no hemos estado solos sino que hemos tenido apoyos muy diversos de colectivos muy heterogéneos, por citar algunos, la Federación de Montaña, la Universidad del País Vasco, grupos antimilitaristas o partidos políticos de signo tan radicalmente opuestos como el Partido Popular o Herri Batasuna. El hecho de que entidades tan absolutamente heterogéneas muestren su interés en un tema es porque probablemente en él subyace algo realmente preocupante.
Como consecuencia de esta presión social, el Parlamento vasco instó al Gobierno a elaborar un plan territorial sectorial que ordenase el sector de la energía eólica. Debido a este plan una central eólica que ya estaba autorizada quedó excluida, con lo cual es una paradoja que se cree un plan para ordenar algo y previamente se establezca una excepción. El caso es que próximamente será aprobado y a él se han presentado múltiples alegaciones, de las cuales destacaría dos entidades que no son nada sospechosas de ecologismo radical, como son el Ayuntamiento de Vitoria o la Diputación Foral de Álava.
Permítaseme que lea un párrafo de las alegaciones presentadas por esta última haciendo una valoración global de este Plan territorial sectorial. En él se afirma que la principal conclusión es que la ejecución de este Plan territorial sectorial de la energía eólica, incluso en lo referente a los objetivos energéticos fijados, significaría un coste ambiental muy elevado que no está suficientemente evaluado en todo el documento, alcanzando niveles de pérdida de calidad naturalística y estética que consideramos globalmente críticos y entrando en conflicto con los criterios y estrategias que establecen las directrices de ordenación del territorio para la especial protección del medio natural y del paisaje.
Podíamos seguir repasando contenidos de otras alegaciones de este tipo. La respuesta del Departamento de Industria del Gobierno vasco a estas consideraciones como por ejemplo las de tipo paisajístico es que la percepción del paisaje es subjetiva y, por tanto, no afecta directamente a las condiciones biológicas de la vida o la salud humana.
Es decir, aquí se da cobertura a cualquier atropello, pues basta con decir que nadie se va a morir porque le pongan la cosa más fea delante de casa y que no hay consecuencias para la salud, pero, además, se dice que estas instalaciones son perfectamente desmontables, pudiendo retirarse sin dejar rastro, como si fuese un campamento de indios sioux que se desmonta al caer la noche.
Sin embargo, debo decir que, extrapolando del País Vasco al resto del territorio nacional, y dentro del contexto de la Unión Europea, tenemos el privilegio de haber heredado unos paisajes de montaña en un estado de conservación maravilloso, donde, desde el neolítico hasta la fecha, no se ha creado prácticamente ninguna infraestructura, excepto, quizá, los pequeños caminos que surcaban las vacas cuando subían a pastar a los pastizales altos. Estos paisajes de montaña son de un valor incalculable, máxime en el contexto de una Unión Europea altamente humanizada e industrializada donde este tipo de lugares prácticamente han desaparecido, pero, además, tienen un enorme potencial económico de desarrollo del ecoturismo, pues creo que todos estamos de acuerdo respecto de la demanda social de este tipo de lugares y esparcimientos.
Para nosotros el tema de la conservación del paisaje de montaña es similar al del patrimonio histórico; a nadie se le ocurriría poner aerogeneradores en los pináculos de la Catedral del Burgos, y de la misma forma nosotros consideramos que es un atropello situarlos en la cima de otras catedrales naturales. Estas zonas de montaña han servido de refugio a poblaciones de fauna que, como todos sabemos, son las mejores de Europa, pues si existe un punto caliente de biodiversidad dentro de la Unión Europea éste se encuentra, además de en Grecia, en el territorio español.
Estos aerogeneradores constituyen máquinas de triturar buitres, tal y como se ha comentado antes, que son aves protegidas por una serie de directivas o leyes; y esto es algo que ha sido constatado por un estudio elaborado recientemente por el Gobierno de Navarra y que ustedes pueden solicitar en el Departamento de Medio Ambiente correspondiente, donde se estima en unos cuantos centenares el número de rapaces que son abatidas por las aspas de los aerogeneradores en Navarra.
Para concluir diré que lo que ocurre en Euskadi está ocurriendo en todas partes. Probablemente nos encontramos en el umbral de la mayor transformación del paisaje rural ocurrido en España en los últimos 30 ó 40 años, algo que supongo sólo se puede equipar al desarrollo turístico desordenado que experimentó la costa del Mediterráneo, donde surgían por todas partes edificios de apartamentos hasta destrozar por completo el litoral mediterráneo.
Quisiera extrapolar al resto del Estado lo dicho por mi compañero referido a Navarra, y en este sentido, de proseguir el actual modelo de desarrollo de la energía eólica probablemente nos encontremos ante el mayor desastre para la naturaleza española.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Han sido ustedes más disciplinados incluso que sus señorías, incluido yo, en el uso de la palabra, algo que debo agradecerles.
A continuación entramos en aquella parte de la sesión que, sin ser un debate puramente de contradicciones, sí lo es de aclaraciones. Es conveniente puntualizar que esta Comisión y este Senado, tal y como ustedes saben, no son un órgano ejecutivo, sino que quieren representar los intereses de los ciudadanos, intereses que nosotros trasladaremos a donde corresponda. Así, cuando termine su comparecencia veremos dónde vamos a llevar nuestra información y, por decirlo de alguna manera, nuestra presión, algo que ustedes cuatro han solicitado, pues, como la vida política es sobre todo pedagogía, sepan ustedes que de aquí no va a salir ninguna solución, pero sí deseamos conocer con el mayor grado de detalle cuál es la inquietud de unos ciudadanos que están voluntariamente expresando estos criterios.
Pasamos, pues, a formular las preguntas que correspondan por parte de las señoras y señores portavoces de los distintos grupos de mayor a menor.
Tiene la palabra la Senadora doña María Australia Navarro de Paz.
La señora NAVARRO DE PAZ: Gracias, señor Presidente.
En primer lugar, quisiera manifestar que el Grupo Parlamentario Popular se congratula de haber sido uno de los artífices de que hoy podamos contar con estos representantes aquí, en el Senado, que es la Casa de todos. Les doy, pues, la bienvenida en nombre de mi Grupo y les agradezco su exposición.
Asimismo, quiero manifestar que lamento profundamente no tener la preparación necesaria para poder responder al informe técnico tan exhaustivo que han presentado ustedes de una forma rápida. Lo lamento tremendamente, pero, como bien apuntaba el señor Presidente, esta Comisión no tiene en definitiva capacidad -si se me permite la expresión-para dar respuesta a los múltiples problemas que ustedes plantean. Sí quisiera en cambio poner en su conocimiento que en esta Casa existe la Comisión de Comunidades Autónomas, la de Medio Ambiente, la de Entes Locales, así como la de Poblaciones de Montaña, que es donde esta portavoz entiende se deberían plantear los temas que ustedes ponen hoy de manifiesto.
Lo que sí se puede decir, y con ello daríamos cumplimiento a uno de los apartados de sus peticiones, pues entiendo que en los demás no tenemos ningún tipo de capacidad, es que aquí sí se les escucha. En ese sentido todos nos podemos felicitar, pues, dado lo que ustedes han expuesto, no se les ha escuchado en ningún otro foro, en tanto que aquí estamos haciéndonos eco de los problemas que plantean.
Y para terminar, quisiera manifestar, como ciudadana y, por supuesto, como Senadora que representa a Gran Canarias, que agradezco que existan grupos como el de ustedes que tengan tanta sensibilidad respecto del medio ambiente y tanta preparación en la defensa de los problemas que plantea, pero también me van a permitir que les diga, y lo hago con el máximo respeto, que, pese a mi ignorancia, no estoy de acuerdo con muchas de las cosas que ustedes han manifestado, pues, aunque no soy especialista en temas de medio ambiente, de energía, etcétera, soy abogada de profesión y entiendo que lo que ustedes están planteando es un problema jurídico de ordenación del territorio, que es competencia de las Comunidades Autónomas, y considero, en definitiva, que es cada sociedad, dentro de la patria chica o de la Comunidad Autónoma correspondiente, la que tiene derecho a decidir por los cauces legales oportunos, que los hay, qué modelo de desarrollo sostenible es el que desea para su población.
En toda las Comunidades se está debatiendo ahora mismo, y me refiero concretamente a Canarias, la pregunta sobre qué futuro queremos para nuestros hijos y cómo podemos conjugar el desarrollo económico con un respeto al medio ambiente. En ese sentido creo que los intervinientes han reflejado algo que no acepto en absoluto respecto de que en todas las Comunidades Autónomas que conformamos el Estado se actúe de forma tan arbitraria y no se tengan en cuenta los estudios medioambientales a la hora de establecer, no sólo las centrales eólicas, sino también las eléctricas o de cualquier otro tipo que puedan perjudicar el medio ambiente.
Nada más, y muchas gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, Senadora.
Por el Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra la Senadora doña Blanca Rosa Gómez.
La señora GÓMEZ MORANTE: Muchas gracias, señor Presidente.
Señorías, en nombre del Grupo Parlamentario Socialista, quiero saludar a los representantes de la Mesa estatal para un emplazamiento racional de la energía eólica.
Sin duda, se trata de un tema fuertemente contrastado y muchas veces discutido que hoy llega a esta Comisión de Peticiones del Senado rompiendo o iniciando una etapa que a los socialistas nos parece importante, porque ustedes pueden trasladar de manera directa cuáles son sus impresiones, inquietudes y opiniones y el trabajo que algunos han realizado a lo largo de 25 años, que supone también un compromiso con el modelo de sociedad que queremos y con el desarrollo que hoy llamamos sostenible, aunque el tiempo nos dirá si estamos en lo cierto.
Entendemos que el tema de la energía eólica es transversal y necesita de un conocimiento profundo. Por eso, al llegar hoy a esta Cámara a través de la Comisión de Peticiones, desde el Grupo Parlamentario Socialista, entendemos que debemos conocer las distintas opiniones. Supongo que entienden que estando ustedes presentes no vamos a emitir un informe, sino que tan sólo vamos a recoger el problema que nos trasladan y a conocer más a fondo cuáles son sus denuncias y necesidades.
Como podrán entender, no voy a contestar a cada uno de los intervinientes, aunque, sin lugar a dudas, es importante la aportación que todos han hecho. Pilar nos ha hecho una valoración sobre la situación existente en Castilla y León y nos ha planteado cuál era la alternativa para Cataluña a la hora de establecer una propuesta de desarrollo. José Antonio Mancebo ha hecho incluso disquisiciones técnicas muy concretas que yo sería incapaz de poder contrastar en este momento, y me parece que hacer juicios de valor sin tener documentos y datos contrastados no es lo más adecuado. Por su parte, los representantes del País Vasco y de Navarra han hecho diversos planteamientos que van más allá de lo que proponían a la Comisión de Peticiones del Senado.
A lo largo de sus intervenciones han hablado de algunos otros documentos que han facilitado a la Comisión o que aparecen en la página web y que tendremos que incorporar para trabajar con ellos. He leído el documento que enviaron ayer por fax y que lleva por título "El desarrollo eólico", que viene a ser la enumeración de los principales problemas que Pilar nos ha relatado en su rápida y exhaustiva intervención. Posiblemente, algunos de estos temas estén contemplados en esa documentación, pero nos gustaría conocer directamente de la Mesa estatal, que parece que está enlazada en todas las Comunidades Autónomas, si han tenido la oportunidad de ser escuchados por la Comisión Nacional de Energía, con la que, como órgano consultivo y regulador, deberían establecer contacto. Como lo desconocemos, les planteo esa pregunta.
Me gustaría también saber si en alguno de sus documentos o intervenciones hacen una valoración de lo que puede ocurrir a medio plazo con todas las instalaciones que ya están ubicadas a lo largo y ancho de nuestra geografía y que todos hemos visto en nuestros territorios. Asimismo, queremos saber si han elaborado algún tipo de estudio -y no les pido que nos hagan ese trabajo, pero seguramente es una documentación que tienen recogida- de las distintas normativas de las Comunidades Autónomas o Ayuntamientos y de su grado de cumplimiento, que en algunos casos se ha echado en falta, así como si han hecho alguna valoración de los criterios de afección a la flora y fauna de las zonas donde se están ubicando.
En general, estamos hablando de las zonas de montaña y -como decía la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, la señora Navarro- existen actualmente una serie de Comisiones que están trabajando en este tema. Concretamente, en el Senado hay una Comisión Especial para el estudio de la situación de las poblaciones de montaña que debería analizar todos esos factores, y sin duda lo hará. Pero hoy la inmensa mayoría de estas instalaciones están ubicadas en esas zonas y nos gustaría saber el alcance de la afección, si es que han hecho algún tipo de informe o valoración.
Consideramos interesante recoger de forma global todos aquellos temas transversales que pueden parecer aristas pero que forman parte de ese debate y demanda que ustedes hacen y que nosotros, como Grupo, nos comprometemos a estudiar y a trasladar a la Comisión y grupos competentes. Como recordaba el Presidente, nosotros no podemos tomar directamente esa decisión, pero, desde el Grupo Parlamentario Socialista, entendemos que es necesario presentar y dar a conocer sus demandas ante la Administración y llevar a cabo el trabajo pertinente en el Senado.
Por lo tanto, les agradezco la información que nos han trasladado y que han tenido que condensar en tan poco tiempo. No sé si mi petición supone un trabajo añadido, algo que en absoluto les pido, tan sólo creo que tendrán información al respecto.
Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Tiene la palabra la Senadora Loroño, en nombre del Grupo Parlamentario de Senadores Nacionalistas Vascos.
La señora LOROÑO ORMAECHEA: Muchas gracias, señor Presidente.
Quiero iniciar mi intervención agradeciendo las palabras del Presidente al comienzo de la sesión en relación a que hoy se marcaba un nuevo hito dentro de la Comisión de Peticiones, dado que es la primera vez que particulares, entidades o representantes comparecen para exponer directamente a los miembros de esta Comisión la problemática por la que ellos luchan y trasladarnos de viva voz cuáles son sus cometidos e inquietudes. Sólo así podemos tener ocasión de conocer de primera mano la situación real y de trasladar directamente las dudas que nos vayan surgiendo a los distintos componentes de la Comisión a lo largo de las intervenciones.
No voy a repetir lo que han dicho las intervinientes que me han precedido en el uso de la palabra, la Senadora Navarro, representante del Grupo Parlamentario Popular, y la Senadora Gómez, representante del Grupo Parlamentario Socialista, pero sí quiero agradecer la presencia de los representantes de la Mesa estatal para un emplazamiento racional de la energía eólica. Al hilo de su intervención, quiero formularles una serie de cuestiones y manifestarles que gustosamente analizaré, junto con mi Grupo, la distinta documentación que han trasladado al seno de esta Comisión para que, a su vez, pueda presentarse en otros ámbitos.
En concreto, a lo largo de su intervención Pilar Martín ha realizado una descripción sobre las demandas que se plantean en general desde la Mesa estatal para un emplazamiento racional de la energía eólica y, por tanto, para el desarrollo eólico en base a los principales problemas que ustedes detectan. En ese sentido -y si me equivoco en la interpretación que hago de la cuestión, espero que me corrijan en su siguiente turno de intervención-, entiendo que ustedes no están en contra de la energía eólica como energía alternativa, sino que plantean que se lleve a cabo un estudio serio y detallado y, por tanto, una ordenación seria y detallada de dónde se pueden ubicar los distintos parques eólicos que puedan dar respuesta y cobertura a una forma de energía alternativa que es valorada de forma positiva por todos los presentes en esta Comisión e incluso por la propia Mesa. Entiendo que no se hace una valoración negativa de la energía eólica como tal ni de la implantación de los parques eólicos, sino del sistema, del modelo y de las vías que estamos desarrollando en este momento.
En ese sentido, quiero aprovechar la ocasión para conocer cuáles son las posibles alternativas, que supongo que habrán estudiado, y les hago esta pregunta desconociendo el informe en su totalidad y los estudios que hayan podido realizar. Me gustaría saber cuáles son las alternativas que ustedes, como Mesa, plantean para la ubicación de esas instalaciones que actualmente se sitúan en las cumbres de montaña, con lo que estamos deteriorando la montaña y el patrimonio paisajístico que tenemos. Ante esto, ¿cuáles son las alternativas que ustedes plantean o que consideran más adecuadas e idóneas?
En concreto, cuando el señor Mancebo hablaba a lo largo de su intervención de cuestiones técnicas, yo diría lo mismo que decía la Senadora Gómez. Yo no voy a entrar a discutir con usted cuestiones técnicas, pero la Senadora Gómez incluso ha resaltado un aspecto importante, que comentaba usted al principio de su intervención; estamos hablando de un problema de ordenación del territorio, y por tanto a debatir en el ámbito de las propias Comunidades Autónomas que tienen competencia en materia de ordenación del territorio, e incluso a nivel de la propia Administración Local que también tiene sus competencias en materia de ordenación del territorio, en el ámbito que le corresponde. Por ello, también es una cuestión a plantear seriamente en los ámbitos en que proceda. Incluso desde esta propia Comisión se puede trasladar que se tenga en cuenta a la hora de llevar a cabo una ordenación territorial, aunque también les tengo que decir que sin ningún tipo de carácter vinculante, porque esta Comisión no es legislativa, sino que sólo recoge las demandas, las sugerencias y las aportaciones, trasladándolas a los organismos, instituciones o entidades a los que entendamos corresponde dar traslado.
Por otro lado, al representante del Grupo Gurelur, integrante igualmente de la Mesa, le diré que sí comparto con él de alguna forma la preocupación que ha trasladado referida a Navarra; en mi caso particular me comprometo a transmitir al único representante que tenemos en el Parlamento navarro que intente conseguir esa comparecencia que ustedes desean llevar a cabo también en el Parlamento navarro, que aquí se ha comentado que, estando ya convocada, se aplazó o al menos se dejó en suspenso dos horas antes de celebrarse; por tanto, sí me comprometo a dar traslado, al menos al representante del partido político al que represento, el Partido Nacionalista Vasco, e incluso la propia Comisión podría dar traslado al propio Parlamento navarro de la sugerencia -en ningún caso la obligación, porque nosotros podemos sugerir y plantear, pero nunca obligar- de adquirir ese compromiso.
En cuanto al señor García, en representación de los grupos ecologistas del País Vasco, le plantearía una cuestión, dado que ha hecho referencia al Plan Territorial Sectorial, cuya aprobación decía que estaba próxima. A ese respecto, ha hecho referencia a una serie de alegaciones que han sido contestadas por parte del Gobierno vasco en relación con la Diputación Foral de Álava. Ha dicho que se han presentado numerosas alegaciones, y quizá porque me afecte más directamente, por pertenecer a la Comunidad Autónoma del País Vasco, sí quisiera preguntarle en concreto cuántas alegaciones se han presentado, cuántas han sido respondidas positivamente y cuántas negativamente, si es que me lo puede contestar, y si no, ya tendremos ocasión de charlar más tranquilamente.
Nada más y muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Damos por terminado este turno de grupos parlamentarios, y pasamos al siguiente, de Senadores, para lo cual tiene la palabra -ya que la había solicitado con anterioridad- el señor Sanz Carramiñana, Senador por Navarra precisamente.
El señor SANZ CARRAMIÑANA: Muchas gracias, señor Presidente.
En primer lugar, quiero agradecer su presencia a los miembros de la Mesa estatal para el emplazamiento racional de la energía eólica, y muy especialmente al representante de Gurelur, porque como sabe yo soy Senador por Navarra.
Sí me gustaría hacer algunas consideraciones respecto a la intervención del señor Munilla, y por alusiones. Por la imagen que ha dado de Navarra, parece ser la bestia negra de la ecología y del medio ambiente, y yo creo que no es así. Habría que hacer algo de historia, si me lo permite, señor Presidente, porque no sé de qué tiempo disponemos...
El señor PRESIDENTE: Señor Senador, no vamos a hacer un debate, y se lo digo porque establecer desde el principio las reglas del juego es fundamental; simplemente estamos escuchando la exposición de nuestros invitados, sin entrar en más debate que aquellas preguntas que los Senadores y Senadoras quieran hacerles, pero, repito, sin entrar en debate, porque esta Comisión no tiene, como se ha dicho aquí y yo mismo lo comentaba en la presentación, ningún interés en entrar en polémica; sólo en aquella información que se considere oportuno, y usted tiene libertad para no estar de acuerdo, como es natural, pero no en los términos del debate. Como usted es un parlamentario avezado y experimentado, ya sabe a los términos a los que me estoy refiriendo.
El señor SANZ CARRAMIÑANA: Muchas gracias, señor Presidente; seré breve.
Efectivamente Navarra fue pionera en las energías renovables; en 1990 se aprobó el Plan Energético de Navarra, que finalizó, si la memoria no me es infiel, en el año 2000, y allí se implantó el primer parque eólico -si no, me corregirá el señor Munilla, que está mejor informado que yo- en la Sierra del Perdón. Navarra siempre ha sido pionera en energías renovables, y prueba de ello es que, si no ha entrado en funcionamiento, entrará en las próximas fechas una planta de biomasa en Sangüesa; se está construyendo una planta fotovoltaica en la ribera de Navarra, en el término de Tudela, en el Monte Cierzo, y en su día se comenzó allí la implantación de los parques eólicos.
Comparto la preocupación por el desarrollo de los parques eólicos en Navarra; efectivamente yo creo que no ha habido planificación; las empresas en 1990 vieron un gran negocio en su colaboración en la energía eólica. Como muy bien ha comentado el representante de Gurelur, fueron a la implantación sin ningún tipo de control de estos parques en la zona, y prueba de ello es que desde el norte, desde la zona de Leiza, pasando por la zona media, que todos conocemos, sobre todo en la Sierra de Guerin, Dalaiz, y terminando por la ribera, en Bardenas y en Monte Cierzo, el panorama es desolador. Muchas de las Comunidades Autónomas aquí representadas deberían tener en cuenta este hecho, para que no caigan en el mismo error.
Si me permite el señor Presidente, me quiero situar en los años noventa, en que Navarra es deficitaria en la producción de energía eléctrica. Ahora mismo las energías renovables suponen el 14 por ciento de la demanda, cierto es que las Administraciones tenemos la obligación de garantizar el suministro de energía de calidad al tejido industrial, pero deberíamos pararnos a pensar que una concentración de parques eólicos no es buena, sobre todo por los motivos expresados por los miembros de la Mesa estatal. Por otra parte, si miramos hacia Navarra, veremos que también se ha producido una agresión en la Sierra del Moncayo, no sólo con la implantación de los parques eólicos, sino con las subestaciones, los tendidos eléctrico, etcétera. Volviendo a Navarra, decía que era y sigue siendo deficitaria en producción de energía eléctrica, y aun estando de acuerdo en un emplazamiento racional de los parques eólicos, esto no quita para que los representantes de la Mesa estatal -que si no he oído mal representan también a distintas asociaciones ecologistas- vean un problema. Navarra, a través de sus puntos de interconexión, compra energía a Francia; el 85 por ciento de la energía que produce Francia procede de centrales nucleares.
Yo creo que habrá que situar en sus justos términos y en el equilibrio qué tipo de energía queremos, lo que no impide que la implantación de los parques eólicos sea racional.
Sólo me queda sumarme a la petición hecha por parte de la Senadora Loroño para mediar por que la comparecencia anulada en su día en el Parlamento se pueda llevar a cabo lo antes posible.
Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Tiene la palabra don Antonio Callado.
El señor CALLADO GARCÍA: Buenas tardes.
Muchas gracias, señor Presidente.
Quisiera dejar claro que no pretendo polemizar ni debatir, pero sí, si puedo, clarificar algo desde mi condición de Senador de esta Comisión y de alcalde de un municipio con problemas de las energías eólicas, las implantaciones, las licencias y toda la algarabía que llevar consigo.
Y tengo que agradecer, como no puede ser de otra forma, a la mesa estatal su impulso, su trabajo, su aspiración y su dedicación -siempre sincera y altruista- para un emplazamiento racional de la energía eólica.
El señor PRESIDENTE: Si me permite un momento, me gustaría que dijera de dónde es alcalde para que haya un mejor seguimiento.
El señor CALLADO GARCÍA: Soy alcalde de una ciudad de 25.000 habitantes, de Almansa, Albacete.
Lo que les puedo decir es que las administraciones quedamos un poco mal paradas en el documento que he podido leer al entrar en la Comisión -no voy a entrar en debate ni en discusión-. Quien decide al final si hay un parque eólico en un término municipal no es la Administración regional. Ésta autoriza, pero quien da el permiso definitivo es el ayuntamiento, por lo que toda la responsabilidad la tenemos los ayuntamientos porque podemos denegar licencia y ya no existe parque, tanto de actividad como de obras y no se ejecuta nada.
Desde mi condición de alcalde de una ciudad relativamente grande no entro en los mismos esquemas que se refieren aquí de pueblos pequeños, despoblados, con poca población, incluso muy pobres, paupérrimos, que necesitan de este recurso energético, no tanto por la energía, sino por las contribuciones que con ello se nutre el ayuntamiento, aún cuando no despreciamos estos ingresos porque no seamos ni tan pequeños ni tan pobres.
En la ordenación del territorio son las Comunidades Autónomas las que tienen mucho que decir, pero los ayuntamientos tenemos nuestros propios planes generales de ordenación urbana y en el caso de mi ciudad está protegido más de medio término municipal, que es de 50.000 hectáreas.
La autorización inicial de la Junta de Comunidades antes no estaba regulada, pero ahora sí, a través de la Consejería de Industria, mediante un Decreto regulador. Nuestra licencia se ha tardado año y medio en conceder porque hemos exigido trámites habidos y por haber, desde el primero hasta el último, no como una avidez de recuperar o de ingresar fondos al ayuntamiento, sino, más que otra cosa, como una aportación o colaboración al proceso de energía eólica. En la provincia de Albacete hay infinidad de pueblos sembrados de torres de energía y nosotros, como pueblo mayor, parece que si no lo hacíamos estábamos, más o menos, dando la espalda o desautorizándolos. La autorización es menor, habrá pocas torres y en un sitio definido, que sólo pueda abarcar unas 100 hectáreas en un municipio de 50.000. Esa es nuestra aportación.
En cuanto a los trámites administrativos, es decir, la Junta de Comunidades, el Reglamento de Montes se aplica para hacer los pliegos de condiciones técnicao-administrativas, la licencia de actividad, otorgada por la Comisión oficial de saneamiento y las licencias de obra, actividad, canon urbanístico, tienen que pasar por el ayuntamiento y pagarse. Hay que entender que las administraciones estamos tan ávidas de impuestos, sino que lo hacemos en parte por colaborar con una energía que entendemos que es buena y que limpia. Hemos pedido los informes medioambientales, pero en cuanto a los paisajísticos, el paisaje ya es relativo y varía según la interpretación de cada uno.
Tenemos que seguir, y lo sabemos todos. Consumimos mucha energía, tenemos que ver cuál es mejor y colaborar en lo que podamos. Agradezco el esfuerzo de los que luchan para que salga de la mejor forma posible. En mi término municipal, si es posible, no vamos a tener aspiraciones, ni nos van a engañar las empresas, ni vamos a destrozar los paisajes, como se dice en ocasiones.
El señor PRESIDENTE: No esperaba menos de usted.
Tiene la palabra don José Antonio Alonso, que es Senador por Asturias.
El señor ALONSO GARCÍA: Muchas gracias, señor Presidente.
En primer lugar, quiero agradecer la comparecencia de la mesa para un emplazamiento racional de la energía eólica. Yo creo que estamos ante un debate apasionante y tengo que iniciar mi intervención pidiendo disculpas por incorporarme un poco tarde a la Comisión, lo que me hizo no asistir a parte de la intervención de doña Pilar, pero venía de la Comisión de Economía, donde celebrábamos un debate, no de esta naturaleza, pero sí vinculado a lo que estamos tratando aquí.
Lo que yo quería plantear a la Mesa en este caso es que el problema de la energía en España, no lo es tanto de producción. En el seno de las Comunidades Autónomas se está tratando sobre la distribución de la energía eléctrica y los apagones que se derivan de ese déficit de distribución que existe en el conjunto del Estado, puesto que estamos en una fase incipiente y las áreas de gestión aún son difusas, como dónde se localiza la producción y a quién debe corresponder la responsabilidad de distribuirla o de transportarla. Es un debate aún no resuelto y de actualidad.
En mi Comunidad Autónoma, en Asturias, todas las producciones de energía suelen tener, la que más y la que menos, un marco de contestación social. La energía hidráulica, a través de las minicentrales, tuvo una muy fuerte contestación, habida cuenta que ésta impedían la subida del salmón en los ríos. Con posterioridad empezó a desaparecer la producción de energía eléctrica a través de minicentrales. La energía nuclear también tiene una muy fuerte contestación social y estamos ante un debate de dónde se localiza el ciclo de producción de algunas centrales de producción de este tipo de energía en el ámbito de nuestro país.
En este sentido mi pregunta es sencilla y creo que me podrán responder los comparecientes. La Comisión Nacional de la Energía, en comparecencia en este Senado, nos anunció cuál iba a ser el mapa de producción de energía en nuestro país, una vez que en el año 2003 se prevé que se conozca ya el estado de necesidad de la producción de energía. Y aunque la Mesa se refiere a un emplazamiento, la pregunta que yo quiero realizarle cuál es el papel de la producción, a través de energía eólica, en ese mapa de producción de energía eléctrica en nuestro país.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, don José Antonio Alonso.
Tiene la palabra don Alfonso Abejón, Senador por la circunscripción de Valladolid, lo digo para que los comparecientes nos vayan situando a todos.
El señor ABEJÓN ORTEGA: Muchas gracias, señor Presidente.
En primer lugar, quiero agradecer a todos los comparecientes su trabajo, su dedicación, su esfuerzo, y poner sobre la mesa los problemas que toda obra humana, no solamente la energía eólica, tiene que desarrollarse sobre un terreno y sopesar las ventajas y los inconvenientes, que ahora analizaré.
Lamento la ausencia de documentación, que al menos este Senador ha tenido, para poder responder a sus inquietudes. A mí me gustaría haberlo estudiado concienzudamente como castellano y leonés, como hombre involucrado en estos y en otros asuntos y desde mi profesión de ingeniero industrial. Me gustaría haber podido analizar todos los hechos que aquí se narran y haber respondido.
Por ello, señor Presidente, le rogaría que en lo sucesivo nos hiciera llegar los documentos porque, de lo contrario, no podemos contestar.
A mí no me gusta descalificar este documento. Me hubiese gustado contrastar lo que aquí se dice. No deja bien parado a la Junta de Castilla y León y me imagino que el resto de Comunidades, que aquí no están representadas en estos momentos, podían tener una situación paralela, semejante. No digo que los señores representantes no lleven razón en sus argumentaciones y que yo esté en contra de su trabajo, ni muchísimo menos, ni que yo no defienda la problemática de lo que he enunciado en mi intervención. Es decir, aquí ponen sobre la mesa una cosa fundamental, una energía que es necesaria, pero también colocan a un lado una calidad ambiental y paisajística. Y yo coloco debajo un crecimiento económico y un crecimiento social.
Señores comparecientes, en nombre de la energía eólica, nuclear, hidroeléctrica, de energía térmica, qué más quisiéramos que el sol nos alumbrara todos los días y nos colocase sobre este paraíso terrenal con la energía que necesitamos. Pero yo no me imagino hoy en día en esas alternativas que plantean, y !ojalá¡ fuesen tan buenas y pudiésemos llevar a cabo una sustitución de esta energía, que en muchos casos saben ustedes que es contaminante, produce efectos nocivos, pero también hay que colocarse en la posición de que las poblaciones están como están, que la sociedad ha evolucionado como lo está haciendo y no me imagino quitar estas energías o las que todavía son más contaminantes, como pueden ser la energía nuclear o la energía térmica, y decir: señores de Valladolid, mañana mismo vamos a lavar todos al río.
Por lo tanto, es un debate que sí tiene esta ubicación. Es una Comisión de Peticiones y ustedes perfectamente, como ciudadanos y representantes de la ciudadanía del pueblo, llegan al Senado, y nosotros como representantes en unas elecciones democráticas debemos contrastar lo que ustedes dicen y lo que nosotros pensamos, porque lógicamente ustedes defienden un punto de vista y nosotros tenemos que defender otros, que a veces son coincidentes y a veces no lo son.
Ustedes seguro que están armados de razón, seguro. A mí es al que menos me gusta, como Senador del Grupo Parlamentario Popular, ver las aeroturbinas o las aerobombas allá en lo más alto de lo más bonito de la montaña. A mí tampoco me gusta. Pero tenemos que colocar el debate en sus justos términos; es decir, en algún lado tienen que estar, o si es necesario que estén, o si nuestra comunidad necesita de esta energía. Es decir, primero hay que situar el debate en sus justos términos y, a continuación, ver los pros y los contras, qué es mejorable y qué no es mejorable.
A mí, Pilar, me hubiese encantado, como representante de nuestra Comunidad, ya que estás trabajando desde Burgos y conocerás muy bien todos los valles de nuestra Comunidad, como yo, haber hecho un debate positivo desde lo que veis vosotros como defensores de la naturaleza y del medio ambiente y lo que nosotros podemos ver, también como defensores pero también valorando esa riqueza de nuestro patrimonio y esa economía que es necesaria, porque hay que ver exactamente dónde confluyen los dos puntos.
Yo estoy viviendo un debate en el que vosotros sólo representáis a una parte, la energía eólica, pero si tuviésemos a representantes de la energía nuclear seguramente no estarían de acuerdo con ustedes. ¿Por qué? Porque dirían: nosotros nos oponemos a esta energía porque para nosotros es la más perversa. Y si tuviésemos a los representantes de la energía térmica dirían exactamente lo mismo. Al final, nos encontramos en un debate que es necesario, que es lo más importante de todo.
¿Hay un debate de la energía? Por supuesto. Lo tenía el Partido Socialista en su programa electoral y decía: acabaremos con las centrales nucleares, pero a cambio no decía qué es lo que vamos a hacer.
¿Lo tenemos el Grupo Parlamentario Popular? Por supuesto. ¿Va o no va a haber una moratoria de las centrales, etcétera? Es un debate que está ahí, y cuando se dice que las alternativas están nosotros queremos ver que, efectivamente, existen y debemos estudiar esos problemas.
Como resumen, doy las gracias por su trabajo, por su dedicación y me hubiese gustado un debate en igualdad de condiciones. Pienso que lo que está haciendo la Junta de Castilla y León es conciliar lo económico y social -y no se olviden que es de tanta importancia como lo medioambiental y paisajístico-, eso está ahí, y me hubiese gustado ver sus argumentos y los trabajos que ha realizado la Junta -yo los conozco pero quisiera saber que han dicho en concreto a sus puntos-. Habrán obrado de la mejor forma posible y lo que sí me comprometo es a estudiar en profundidad el documento que sobre Castilla y León han presentado, seguiré estudiando lo que ustedes plantean, pero también una economía de primera línea para nuestra Comunidad.
Se han mencionado aquí varias Comisiones, pero hay una muy importante que tiene una ubicación en estos momentos idónea, que es la Comisión de Ciencia y Tecnología, que es donde realmente se colocan los temas de industria y energía. Porque, además, la mayoría de estas energías renovables son tecnologías punta, son tecnologías que están apoyadas con los Fondos Feder, con los programas Leader y que, al ser nueva tecnología, alta tecnología, lógicamente requiere de grandes innovaciones, de grandes investigaciones.
En ese campo es pionera Soria y lo que este Senador hará, y el Grupo que le representa, es apoyar y caminar hacia una tecnología cada vez más avanzada, científicamente cada vez más eficaz y menos contaminante y menos perjudicial para el medio ambiente.
Ése es un deseo y vamos a luchar por ello. Mientras tanto, tenemos lo que tenemos.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Quisiera hacer una declaración referente a la documentación. Las personas representantes del grupo Mesa Eólica Nacional que han asistido a esta Comisión han venido, desde hace ya casi años, enviando documentación, que me consta obra en poder de los portavoces de los distintos Grupos.
Ahora bien, después de formular una solicitud a la Mesa del Senado para poder comparecer, dada la singularidad, por ser la primera vez que sucedía, al hablar esta Presidencia con los representantes de esta Comisión, aparte de la documentación exhaustiva que consta en la Secretaría de esta Comisión y los distintos portavoces tienen en su seno, les solicité hicieran el esfuerzo de hacer un documento sencillo, de dos o tres folios, que pudiéramos tener sobre la marcha como guión de su propia intervención. Pero quiero hacer constar que hay documentación suficiente, y desde hace más tiempo que el que nosotros llevamos perteneciendo a esta Comisión, viene de atrás, incluso de la legislatura anterior.
Tiene la palabra don Felix Lavilla, también Senador por Soria.
El señor LAVILLA MARTÍNEZ: Muchas gracias, señor Presidente.
Debo agradecer la generosidad que ha tenido al darme la palabra no siendo miembro de esta Comisión, aunque sí un parlamentario preocupado por esta materia.
Felicito a todos los miembros de la Comisión por haber iniciado un período muy interesante al hacer posible que el pueblo, a través de sus representantes u organizaciones pueda dejar su voz, su opinión y de alguna forma sus iniciativas, pues ello enriquece la política, eso nos hace estar más próximos a los problemas y éste sin lugar a dudas es uno de ellos.
Todo exceso, en cualquier faceta de la vida, produce empacho. Eso es algo obvio. El contraste siempre es positivo. Hemos escuchado a través de informes que la energía eólica es positiva y me consta que comparten también los representantes de la Mesa Eólica. No he escuchado en sus intervenciones a ninguno de ellos -y me gustaría subrayarlo- que esté en contra de la energía eólica. Lo que me ha parecido entender -y así constará en el Diario de Sesiones- es que quieren un emplazamiento racional de esta energía.
En ese documento hay algo muy importante: la energía eólica necesita aerogeneradores, viales, tendidos eléctricos, edificaciones, subestaciones, emplazamientos, y todo esto no tiene una visión de conjunto. Es posible que la competencia para la ordenación del territorio sea autonómica, pero no es menos cierto que todas estas instalaciones diseminadas por el conjunto del territorio nacional, gobierne quien gobierne -porque es muy importante que hayan hablado de diversas Comunidades Autónomas- está reflejando, desde mi modesto punto de vista, un problema real.
Es un problema real porque hay patrimonios naturales que deberían estar intactos para la instalación no solamente de este tipo de energías, sino de otras. La necesidad de contar con esta energía y la precipitación con la que se hacen las cosas nos puede llevar muchas veces a tener problemas de fácil solución con una previa planificación que es lo que quieren ellos escuchar por parte de la Comisión para que haga llegar su voz a los organismos que correspondan.
El patrimonio natural, señorías, no nos pertenece. Lo hemos escuchado muchas veces. Lo gestionamos prestado para las generaciones futuras. Les animo, porque del contraste surge la verdad y posiciones más equilibradas y más racionales, a que sigan trabajando porque posiblemente de ese trabajo que están haciendo van a poner sobre la mesa un problema que hasta ahora ha sido ajeno, y es que en muchos lugares los aerogeneradores que están instalados están parados porque las subestaciones que almacenan la energía no son capaces de almacenarla.
Estamos ante una deficiente planificación. Se ha dicho que es necesaria una planificación previa, que es necesario dejar algunas zonas reservadas para este tipo de instalaciones u otras y que es necesario incrementar la producción buscando otro tipo de alternativas y emplazamientos. Me parece una posición muy constructiva, una posición muy sólida, pues se podían haber evitado algunos emplazamientos. Conozco uno personalmente, la subestación que está frente al Moncayo. Al respecto les informaré que desplazándola tan sólo 300 metros se hubiera resuelto todo el problema del cableado eléctrico que cruza todo el valle de Araviana donde se grabó la película de Doctor Zivago y tan sólo se pidió en aquel momento por parte de aquellos grupos un cambio de ubicación. Se hubiera producido la misma energía y tan sólo se pedía un cambio de emplazamiento.
Por lo tanto, les animo a seguir trabajando. Agradezco a la Comisión que hayan abierto esta vía de escuchar al pueblo y, por supuesto, agradezco a la Mesa Eólica la exposición tan precisa y constructiva que han realizado.
Nada más y muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
De momento no hay ninguna palabra más. Supongo que ustedes habrán ido recogiendo las sugerencias y que tendrán preguntas que realizar. No tengo ningún interés por volver a repetir que esta Comisión las considerará como si hubiera recibido una petición por escrito. La Comisión elevará donde corresponda sus manifestaciones y que mejor que hacerlo de viva voz y en presencia activa. Eso es lo que nosotros haremos. Por lo tanto, no entraremos en el debate de la controversia de posiciones legítimamente diferentes.
No nos ajustamos suficientemente bien porque estamos haciendo
-como decía al principio- un camino que es importante y que tendrá transcendencia. Ustedes tendrán la última palabra para no entrar en la controversia y únicamente contestar las sugerencias o preguntas que los distintos Grupos, Senadores y Senadoras, hayan establecido.
Tiene la palabra el señor José Antonio Mancebo.
El señor MANCEBO PIQUERAS: Muchas gracias, señor Presidente.
Tomo la palabra, en primer lugar, para contestar algunas de las intervenciones de los señores Senadores simplemente porque soy el primero que tiene que marcharse de esta comparecencia.
Quiero decirle a la señora Gómez que en la documentación adicional que hemos traído a esta comparecencia se incluyen, a nuestro entender, prácticamente los datos básicos para comprender la problemática actual de esta implantación irracional de la energía eólica.
Por otra parte, siguiendo con ese tema, algunos de los presentes nos alegramos de la presencia del señor Callado, el señor Alcalde de Almansa, porque, a nuestro entender, en Almansa se desprotegió alguna zona, la sierra de la Oliva en concreto, para poder instalar allí un parque eólico. En la Oliva hay revolcador que son unas estribaciones montañosas de algo más de 1.000 metros situadas al sureste del municipio. A Almansa, con sus 50.000 hectáreas de espacios verdes naturales, no le sobra ninguna y precisamente ésta, junto con el Mugrón es seguramente la mejor. En el Mugrón ya consiguieron los antiguos miembros de la mesa provincial en Almansa que los aerogeneradores no se instalasen desde la cota 800 o 900 hacia arriba. No vamos a entrar en ese tema.
Por otro lado, el señor Abejón de Valladolid nos preguntaba si conocíamos la potencia. Si se pide el 14 o el 12 por ciento estamos hablando de algo más de 5.000 o 6.000 megavatios de potencia instalada, lo cual supone de unos 7.000 a 8.000 aerogeneradores de esas dimensiones. No hablamos de máquinas que quepan en esta sala, sino de algo gigantesco como podemos comprobar acercándanos a cualquiera de esas instalaciones. Hay de 7.000 a 8.000 turbinas para potencia instalada no para potencia producida media real, sino instalada. Repito lo de antes, una falsa estimación, un índice demasiado falso para definir cual es el potencial de estas máquinas.
Por otra parte, quiero desmitificar el hecho de que necesitamos esta aportación energética de una manera tan urgente. Tal vez lo que necesitemos sea incentivar el ahorro y el uso racional de la energía e integrar este sistema de producción en un Plan Energético Nacional que tenga una visión más real del futuro y que permita que no se dañen estos entornos que nuestro compañero del País Vasco definía tan bien.
Nada más, simplemente repetir que aportamos a nuestro parecer toda la documentación, incluso tal vez en exceso, generada con estos problemas y no solamente escrita, sino también gráfica en la que se ven las afecciones, incluso muchas de las alegaciones que hemos presentado a las consejerías de medio ambiente, de agricultura de las Comunidades Autónomas y también a los ayuntamientos.
Nada más y muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señor interviniente.
Tiene la palabra el señor Munilla.
El señor MUNILLA GARCÍA ( Representante del Grupo Gurelur de Navarra): Gracias, señor Presidente.
Primero, quiero decir que me satisface enormemente que todas las intervenciones que se han hecho por parte de todos los que estamos aquí presentes han sido de respeto. Me parece que es fantástico, pues no podía ser de otra forma, aunque se han manifestado distintas posturas sobre este tema. Si se han manifestado distintas posturas sobre este tema ha sido porque por cuestiones de tiempo no hemos podido decir todo lo que podemos decir sobre energía eólica. En primer lugar, energía eólica sí, pero no a cualquier precio. Eso queda clarísimo. Estamos todos de acuerdo.
En cuanto a la documentación vamos a dejar un informe que hemos realizado en Navarra para que si ustedes lo consideran oportuno lo estudien. En este informe se dice claramente que estamos a favor de la energía eólica y que, además, se puede y se debe desarrollar energía eólica en Navarra y en toda España, pero cumpliendo unos mínimos y esos mínimos son las leyes ambientales por las cuales nos regimos. En Navarra nos regimos por leyes forales, por leyes estatales y por leyes europeas.
No quiero entrar en debate ni mucho menos, pero en este documento se dicen que leyes se están conculcando. Yo no las voy a repetir y tampoco voy a decir por qué están aquí. La energía eólica causaría un mínimo impacto en Navarra solamente respetando las leyes. Nosotros no pedimos a los políticos sensibilidad, para eso están los ecologistas. A los políticos sólo les pedimos en Navarra respeto a las leyes del medio ambiente. Insisto, en este informe viene qué leyes no se han respetado.
Como resumen, me gustaría decir que si sus señorías supiesen lo que nosotros sabemos sobre la energía eólica estaríamos todos absolutamente de acuerdo y que los ecologistas, cuando defendemos el medio ambiente, cuando defendemos el desarrollo racional de las energías estamos defendiendo el futuro económico de calidad de vida de los ciudadanos, o sea que en lo que no estoy de acuerdo es en que es algo que se contrapone. Cuando los ecologistas defendemos un tema, como el de la energía, el de los bosques, el de la flora, la fauna, el agua o el suelo, estamos defendiendo también el futuro económico del sitio donde estamos trabajando, cada uno en nuestra autonomía. Por eso me gustaría que quedara muy claro -insisto, a fuerza de ser pelma- que si se conociesen todas las afecciones y cuál es nuestra postura, estaríamos prácticamente de acuerdo con las matizaciones que nos enriquecen a todos, y segundo, que los ecologistas, con esta defensa del desarrollo ecológico de la energía eólica, estamos defendiendo también los intereses económicos, sociales, culturales y, en definitiva, el futuro de nuestros conciudadanos.
Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Tiene la palabra el señor García.
El señor GARCÍA PLAZAOLA : La única pregunta directa que se me ha formulado ha sido por parte de la Senadora señora Loroño, respecto a las alegaciones presentadas al PCS. Supongo que mejor que yo de este tema podría informar el Departamento de Industria. En cualquier caso, de la respuesta general que han enviado, he sumado y hay 34 alegaciones, algunas de éstas sí que han sido estimadas y tenidas en consideración, de hecho se han desestimado dos emplazamientos de los propuestos por su valor como estaciones megalíticas, por sus yacimientos arqueológicos. Otra serie de alegaciones, en concreto las que he leído de la Diputación Foral de Álava, que prácticamente cuestionaban el plan en su conjunto en base a lo que consideraban era una incoherencia con las directrices de ordenación del territorio, lógicamente no ha sido considerada en todo su contenido, pero me imagino que este plan no hubiese prosperado y hubiese sido bloqueado en ese punto.
De hecho, creo que el asunto que planteaban de la incompatibilidad con las directrices de ordenación del territorio en este Plan Territorial Sectorial, la principal incoherencia era que en principio las directrices impiden la creación de este tipo de infraestructuras industriales en zonas calificadas de especial protección mejor ambiental o pastizales montanus y la única forma que dice la Diputación de Álava que han encontrado los que han elaborado este Plan Territorial Sectorial de encuadrar los parques eólicos dentro de esas directrices ha sido el considerarlas instalaciones del tipo torres, antenas, estaciones emisoras, receptoras de radio y televisión, faros, radiofaros y otras instalaciones de comunicación. Es decir, ha habido que considerar como repetidores los aerogeneradores porque son la única infraestructura que se reconocía que podía caber dentro de estas directrices de valoración del territorio.
De modo general ha habido diversas cuestiones relativas a si nosotros proponíamos alternativas o no. La propia Mesa estatal ha tenido sus debates sobre si nosotros somos quienes tenemos que proponer alternativas o si eso tiene que recaer en personas más capacitadas o en la propia Administración. Lo que sí está claro es que nosotros tenemos que denunciar aquellas agresiones que se produzcan hacia el patrimonio natural que consideremos suficientemente graves. Por supuesto que cuando se propone una central eólica y nosotros no consideramos que sea un impacto grave, por lo menos no nos quejamos. Me da miedo que seamos nosotros los que propongamos alternativas, porque el que propone alternativas se puede equivocar y no sé si podemos asumir ese riesgo. Nosotros no estamos en contra del desarrollo de la energía eólica, ojalá haya muchos molinos en España y produzcan mucha electricidad y ojalá se siga produciendo esa electricidad y los buitres sigan volando alegremente o sigan transitando por nuestras cumbres montañosas.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Tiene la palabra la señora Martín.
La señora MARTÍN FERNÁNDEZ (representante del grupo Mesa Eólica Nacional): Yo estoy en la mesa eólica de Castilla y León.
En primer lugar, quiero decir que nos gustaría que esta Comisión elevara a otras Comisiones la posibilidad de estudiar algunas de las cosas que aquí planteamos, pero si hemos venido a ella es porque de lo que más nos quejamos es de nuestra relación con la Administración, es decir del trato que hemos recibido en todas las Comunidades Autónomas cuando hemos querido proponer alternativas, cuando hemos querido alegar en Castilla y León. En concreto, no se han contemplado jamás las alegaciones presentadas por los ciudadanos; cuando hemos querido acceder a la información se nos ha negado; hay cantidad de recursos planteados, cantidad de contenciosos planteados en Castilla y León, por tanto nuestra principal queja es ante el trato que nos da la Administración.
Nosotros consideramos que este trato se debe fundamentalmente a que no hay interés por parte de estas administraciones de escuchar nuestros planteamientos puesto que responden más a los intereses económicos, que esos sí que presionan y deben de tener poder suficiente como para que esta Administración tome las decisiones.
Por otro lado, contestando al Senador de Valladolid, efectivamente nuestro trato con la Administración no la podemos reflejar de nuestra manera, nuestra percepción es bastante mala, y creo que en la documentación ha quedado suficientemente claro que nos quejamos por esos argumentos, sobre todo porque nuestras voces no son escuchadas, pero no sólo nuestras voces, hay muchos grupos que han planteado alternativas, muchas veces, como en el caso de Soria, planteadas sobre las propias peticiones de las empresas.
Mi compañero dice que no nos vamos a atrever a decir qué emplazamientos son mejores, pero ya que ustedes han solicitado prácticamente todo el territorio a la Comunidad, le vamos a decir que si desarrollan la energía por lo menos en estos espacios, no tendrían por qué tocar otros espacios de más valor y conseguir perfectamente los objetivos que se tienen marcados para alcanzar ese doce por ciento de producción de energías renovables.
No sólo nosotros, nos consta que algunos servicios técnicos de las Consejerías de Medio Ambiente han presentado alternativas y también han sido obviadas, en concreto dejamos aquí la que se presentó en Cataluña, donde el Consejero hizo la petición a sus servicios técnicos de presentar una alternativa y luego esa alternativa no fue tenida en cuenta a la hora de hacer la propuesta de decreto que se ha hecho en Cataluña.
Respecto al tipo de energía, creo que es una tontería entrar en si queremos energía nuclear o es mejor la otra. Yo creo que no se trata de eso. Quizás la pregunta más lógica sería la que ha planteado otro Senador: dentro del papel energético, qué papel tiene que cubrir la energía eólica y qué papel tienen que cubrir otras energías alternativas. Lo que sería objeto de debate y de discusión es qué tipo de modelo energético queremos. Nosotros siempre hemos propuesto que hay que ir hacia el buen uso y el buen ahorro.
Otra pregunta que se nos ha planteado es qué preveíamos que podía pasar en un futuro con este tipo de energía. A lo mejor, trasladar algunos de los conocimientos que tenemos de otros países, como es el modelo danés, donde se ha hecho de otra manera, aun así mucha población piensa que se les ha ido de las manos, donde el 90 por ciento de la propiedad de estas máquinas estaba en pequeñas cooperativas, en empresas, sólo un 10 o un 20 por ciento estaba en manos de las empresas eléctricas, y este modelo es necesario junto con unas medidas que tomó el Gobierno de ahorro y eficiencia de energía, de manera que mientras se desarrollaba esta energía también consiguieron reducir de forma considerable el consumo de energía en el país.
Quiero recalcar que en nuestro país, a la vez que se está desarrollando la energía eólica, se hace como muchas veces se argumenta desde la Administración o las empresas, porque hay que conseguir esos compromisos de llegar al 12 por ciento de abastecimiento por energías renovables, como hemos adquirido en Kioto, sin embargo, España en el año 2000 ya duplicaba el aumento de sus inversiones de CO2, de las que tenía previsto aumentar para el año 2010.
Es decir, todo este modelo se está desarrollando con qué intención, si no va junto con otro tipo de medidas, lo único que va a representar es un despilfarro y un derroche de nuestros recursos.
Por último, no quiero entrar en debate porque no es una cuestión a debatir, pero sí nos gustaría muchísimo que estudiaran toda la documentación para tener un poco más de conocimiento de cómo nos sentimos como ciudadanos, porque cuando se dice que el paisaje es subjetivo, la verdad es que hay muchas maneras de abordar y estudiar el paisaje desde un punto de vista objetivo o, por menos, acercarlo hacia un tratamiento más objetivo. El paisaje precisamente por su condición de calidad y de escasez está considerado un recurso natural, susceptible de ser inventariado, de ser valorado y que representará en un futuro un valor económico muchísimo mayor para los pueblos que la energía eólica, que va a dejar mucho dinero en muy pocos años y posiblemente un futuro incierto.
Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias.
Como hemos visto, en esta exposición y en las intervenciones de los señores y señoras Senadores hay la pluralidad natural en relación con este asunto. Yo les quiero decir a ustedes como representantes de esta Mesa que, a continuación, vamos a seguir en esta Comisión para hacer, como es lógico, nuestras consideraciones sobre sus intervenciones, pero antes de nada quiero agradecerles muy profundamente que hayan tenido la amabilidad y el esfuerzo de estar presentes en esta Comisión. Sepan que son los primeros que han pasado por aquí. Queremos que esto continúe en el futuro con las condiciones que ya hemos establecido, no por nosotros, sino por el cometido de la propia Comisión que es escuchar. Además, por haber recibido durante mucho tiempo sus cartas y llamadas telefónicas, por los méritos contraídos durante todo este tiempo merecían que fueran las primeras personas que inauguraran esta nueva etapa del funcionamiento de la Comisión de Peticiones.
Por tanto, vamos a suspender la sesión durante cinco minutos para despedirles a ustedes como se merecen, y continuaremos con el orden del día correspondiente. (Pausa.)