Alpera
..La Junta destruye nuestro patrimonio
 

 

La casa de campo que había en la Muela, ya en término municipal de Alpera, llamada Dehesa Clementina (porque este era el nombre de una de las hijas del primer propietario), ha sido derribada y asolada por la Consejería de Medio Ambiente.

La casa antes de ser derribada y una imagen de la destrucción y asolamiento por las máquinas enviadas por la Junta durante el puente de la Constitución y la Inmaculada de 2.005.

Con unos doscientos años de antigüedad, era un buen ejemplo de arquitectura popular castellana, con un enorme y recién restaurado corral de ganado. Contaba con una torre-palomar, cuadras y tres aljibes para abastecimiento del ganado y de las personas y uno de ellos aún conservaba el puteal (o brocal) de piedra labrada.Estuvo en uso hasta los años 60 y sus corrales han sido utilizados hasta hace muy pocos años.Su estado era lamentable debido al nulo interés que ha demostrado por su conservación la Junta de Comunidades, como ha quedado tristemente demostrado. Habían sido hechas algunas obras de mantenimiento hace cinco o seis años (sustitución de algunas vigas del techo y algunas tejas de la cubierta). Los corrales también habían sido restaurados hace pocos años y, actualmente, se encontraban en perfecto estado.Pese a su interés etnológico, la única solución que ha encontrado la Junta de Comunidades a su deteriorado estado ha sido derribarla y asolar el conjunto (incluidos los corrales que, como hemos indicado antes, se encontraban en perfecto estado).Esta actuación demuestra la absoluta falta de consideración de nuestros administradores por la parte más humilde, aunque no por ello menos valiosa, de nuestro patrimonio cultural. Ello nos hace dudar de su capacidad para gestionar estas propiedades públicas. Su arrasamiento y literal desaparición nos parece reprobable e intolerable. Pero más inexplicable nos resulta comprobar que ningún organismo público haya tratado de impedir este desaguisado. Nadie ha hecho nada para evitar la desaparición de este edificio. La demolición de esta casa de campo se produjo, curiosamente, durante el "puente" de la Inmaculada y la Constitución, aprovechando que buena parte de la gente estaba de vacaciones y ni siquiera se aprovechó nada de su estructura: algunas partes de piedra de sillería, como la boca del aljibe de la casa, la teja árabe de más de 180 años de antigüedad, algunas rejas y estructuras metálicas,... Todo fue destruido y arrojado a una escombrera cercana, creada ex-profeso. No encontramos ninguna explicación lógica para esta manera de actuar y no hemos recibido ninguna explicación coherente justifique la desaparición, literal, de este patrimonio.Al contemplar su destrucción, podemos imaginar cómo se han ido haciendo desaparecer villas y pueblos en épocas pasadas, haciéndonos dudar que los vándalos o Atila lo hubiesen hecho mejor. Y se nos ocurre la siguiente reflexión: Cuando mucha gente se queja de que en Albacete no hay muchas cosas antiguas, deberíamos pensar en que una de las causas de que desaparezcan es el escaso valor que damos a nuestro patrimonio histórico, natural, etnológico, cultural y paisajístico. Éste es arrasado sin que nadie parezca darse cuenta del expolio a que estamos siendo sometidos por personas y entidades privadas y públicas. La indiferencia general y, en especial, de las personas y entidades que deberían ocuparse de la protección de los bienes públicos, ante el desinterés y la presumible incapacidad de algunos de nuestros administradores abonan el terreno para que la incultura siga causando estragos en nuestro patrimonio, en pleno siglo XXI y sin que a nadie parezca preocuparle. Para nosotros es triste que todos se quejen de la escasez de patrimonio histórico, de monumentos o inmuebles antiguos en Albacete, cuando todos consentimos en que se vaya demoliendo y arrojando a una escombrera todo aquello que tenga más de cincuenta años...

Lo más sangrante de este caso es que nuestra propia administración es la responsable de este lamentable suceso por lo que no podemos quedar indiferentes y demostramos, con fotos, cómo parte de nuestro pasado y de nuestro patrimonio, nos ha sido vil e impunemente arrebatado...